[#BASKETBALL] Small-Ball is back (y sucedáneos)

El concepto de Small-Ball, en baloncesto, se refiere a un estilo de juego que se caracteriza por la ausencia de un juego interior “real”, con un quinteto más bajito de lo habitual y que, en definitiva, juegan a correr. Para mí, Small-Ball es Don Nelson en su estado más puro con sus Golden State Warriors. Pero en la NBA ha habido, hay y, bajo mi punto de vista, habrá muchos más equipos que se acerquen a este modelo de juego: sucedáneos, al fin y al cabo.

Empecemos por el principio, las características principales del Small-Ball:

  1. Verticalidad y gran movilidad: el balón va siempre hacia delante. Se corre, con y sin el balón, y en todas las posiciones. Los jugadores de equipos que jueguen con este estilo deben ser rápidos, ya que han de suplir (y superar) a jugadores más altos valiéndose de su velocidad y su manejo del balón, sacarlos de posiciones interiores en las que se sientan más cómodos defendiendo.
  2. Altísimo ritmo de juego: uno de los objetivos de este estilo de juego es estar corriendo cuanto más tiempo mejor, e imponer este ritmo al rival. Equipos que jueguen así sufrirán en ataques estáticos en ambos lados de la cancha: en ataque no consiguen imponer la ventaja de la velocidad y en defensa están vendidos abajo. Eso sí, cuando consiguen imponer este ritmo a equipos más lentos u organizados en ataque, de los que disfrutan (y hacen disfrutar) atacando en estático, el resultado puede ser devastador. Y los rivales no pueden estar más perdidos.
  3. Defensa presionante de las líneas exteriores: aunque este estilo se caracteriza por la gran cantidad de puntos que genera (en ambos lados de la cancha) no quiere decir que la defensa se deje totalmente de lado. Las líneas exteriores de estos equipos realizan una presión que genera bastantes pérdidas de balón. El objetivo de esto es bastante claro: impedir que el balón llegue al interior de la zona como sea, donde el pívot del otro equipo puede (o debería poder) abusar del ‘falso pívot’ que le defiende.
  4. Contraataque: la máxima de este estilo, conseguir muchos puntos a partir de un robo de balón. Consecuencia directa de las tres anteriores.
  5. Ausencia de referencias interiores: tanto en ataque como en defensa. El supuesto pívot suele ser un 4-abierto que aprovecha su velocidad y su tiro exterior para superar a rivales más grandes.
  6. Anotación exterior: la inmensa mayoría de los puntos vienen de posiciones exteriores, y la mayoría de los jugadores del quinteto (si no todos) deben ser capaces de anotar desde más allá de la línea de 3. Esto es una consecuencia de la anterior, ya que sin referentes interiores es difícil conseguir puntos por movimientos al poste.

A grandes rasgos, esto es el Small-Ball. Y resumiendo: un quinteto de jugadores más bajitos y rápidos que el rival que están corriendo constantemente, que fuerzan constantemente al rival a perder balones para tener aún más opciones de ataque (generando más y más puntos) gracias a los contraataques y que sacan a los interiores a posiciones donde no defiendan tan cómodamente como en el poste. Todo esto a un ritmo frenético para agotar al pívot rival, la gran ventaja del contrario.

Los Warriors de Don Nelson, en la temporada 2006-2007, llevaron este estilo a su extremo llegando a jugar con Stephen Jackson de 4 y Al Harrington de 5 (Baron Davis – Monta Ellis – Jason Richardson – Stephen Jackson – Al Harrington)…y eliminaron a Dallas Mavericks, primer clasificado del Oeste en primera ronda de Playoffs. We Believe.

Casi coincidiendo con este equipo tenemos a otro de los mejores ejemplos de este estilo: los Phoenix Suns de Mike D’Antoni y el Run&Gun, de Steve Nash y Amare Stoudemire. Uno de los mejores equipos de las últimas décadas, que salían a la pista con Steve Nash –  Leandro Barbosa – Joe Johnson (04-05)/Boris Diaw (05-06) – Shawn Marion – Amare Stoudemire. Small-Ball en estado puro, y un espectáculo que enamoraba porque lo comandaba un genio.

A partir de aquí, vienen los sucedáneos: esos equipos que intentan replicar este estilo de juego pero no lo consiguen en todos sus aspectos. Aquí van unos cuantos ejemplos.

Por jugadores, podemos hablar de los Lakers de 2008-2009 (con la lesión de Bynum solían poner a Pau Gasol con Lamar Odom como pareja interior y en los que Kobe Bryant jugaba minutos como alero), pero su estilo de juego era mucho más estático y posicional con el Triángulo Ofensivo del Maestro Zen. Los Warriors, con Don Nelson aún al mando, siguieron intentándolo juntando a Stephen Curry con Ellis, con tiradores como Dorrel Wright y descubrimientos como Anthony Morrow bombardeando desde la línea de 3, con Corey Maggette jugando minutos de 4…pero no tenía nada que ver, y los resultados hablaban bastante mal del equipo. Y, por qué no, de los Atlanta Hawks de los últimos años, que privan a Al Horford de su sueño (jugar de ala-pívot) y le acompañan de Josh Smith (jugador que encajaría perfectamente en un equipo con este estilo, como ya lo hiciera Marion) como 4 y muchos minutos de Joe Johnson de alero.

Philadelphia 76ers podían ser, por altura y antes del fichaje de Andrew Bynum, un ejemplo de equipo con quintetos de Small-Ball. Pero Elton Brand no se ajusta al modelo de pívot de este estilo, Thaddeus Young hace lo que puede en la posición de 4 y la anterior estrella, Andre Iguodala, no destacaba precisamente por su tiro exterior. Los Dallas Mavericks del año pasado también, con Nowitzki jugando muchos minutos de pívot y Shawn Marion reconvertido a ala-pívot carpanta, Jason Kidd mandando y aportaciones ocasionales de un Odom que aún no ha vuelto, Vince Carter en sus últimas y Jason Terry arrasando desde el banco…pero el alemán absorbe la inmensa mayoría de las posesiones atacando en estático, y es que el equipo no estaba para correr precisamente. Sacramento Kings aglutina una gran cantidad de guards (Tyreke Evans, Marcus Thornton, John Salmons, Aaron Brooks, Isaiah Thomas…) alrededor de DeMarcus Cousins, pero directamente no tienen estilo de juego.

Todo este post viene dado por una tendencia que, personalmente, advierto en el baloncesto americano actual: la vuelta a este estilo. Con mayor o menor acierto, con mejores o peores elecciones y resultados, creo que el Small-Ball está volviendo a la NBA. ¿No te lo crees? Piensa en cuantos equipos cuentan con un verdadero center en su equipo. Ahora en cuántos de ellos siguen atacando de forma estática. Si aparte de los eternos Spurs, Grizzlies, Bulls, Lakers (como incógnita aún) y posiblemente 76ers cuando Bynum esté listo has encontrado algún equipo más…tal vez sean los Detroit Pistons con el esperanzador Greg Monroe y el potencial de Drummond aguardando. La entrada de jugadores polivalentes, que normalmente alternan entre jugar de 3 y de 4, potencia este estilo; así como la entrada masiva de guards en la liga y los pocos jugadores interiores de garantías que estamos viendo salir en los últimos drafts.

Equipos como los Nuggets, los Knicks (al menos hasta que vuelvan STAT y Shumpert), los Wizards (con dudosos resultados), los Blazers (cuya pareja interior la componen dos power-forwards como son Aldridge y Hickson). Todos ellos se han abandonado a un juego en el que el pívot cada vez es menos pívot, el ala-pívot suele ser un alero alto o un jugador que juega abierto, a poner dos (o más, véanse los Kings) bases en pista, a ataques menos estáticos…en definitiva, a defender como se pueda y correr siempre que se quiera. Incluso los Celtics, dándole minutos de pívot a Garnett; o los Timberwolves, con el rocoso Pekovic corriendo como el que más, Kevin Love convertido a tirador, Derrick Williams o hasta Kirilenko jugando de 4 y, cuando vuelva, la magia de Ricky haciéndoles correr a todos. Pero claro, Adelman y Doc Rivers darían para un post aparte. Cada uno.

Clippers, Thunder, Pacers son equipos que cuentan con parejas interiores altas, pero que destacan más por su atleticismo que por su juego al poste. La estructura no es la misma, pero el estilo se parece bastante. Los huérfanos Magic aún buscan un referente (en cualquier posición) y en Brooklyn todo va al ritmo de Deron.

Pero, en la actualidad, ningún equipo refleja mejor el concepto de Small-Ball que los Miami Heat. Ni con mejores resultados. Y no sabéis lo que me duele reconocer esto desde mi profundo fanatismo Laker. Los Heat juegan con Bosh de center y LeBron de power-forward muchos minutos, Ray Allen coincide con Dwayne Wade y un base en la pista, y si no…aparecen Rashard Lewis y Udonis Haslem como pareja interior. Y juegan…cómo juegan. Un ritmo muy alto, una defensa muy física que les hace conseguir puntos fáciles a base de contraataques. Pure Small-Ball.

Otro de los mejores ejemplos es el Team USA, con un concepto de Small-Ball que arrasa en competiciones FIBA y que, aunque no sea por la altura de los componentes del quinteto, sí encarna las características de este estilo de juego. Y sí, posiblemente también den para otro post.

So…Small-Ball is back, baby. And I love it.

PD: sí, hay muchos más ejemplos de equipos y jugadores, muchísimos. Pero bastante largo es ya el post :)

Gk out

About Gorka Madariaga

Media Apps Dev en Plain Concepts, ex-Microsoft en el equipo de DPE/DX y parte del equipo de @TrackSeriesTv. Basketball coach-player-lover. Hay quien dice que soy de acero.